El Miura 5 pone a España en la vanguardia espacial europea
Bienvenido al número 13 de Dossier Bruselas. Nos vamos al espacio.
La noticia: el Miura 5 está casi listo
PLD Space, la empresa ilicitana fundada en 2011, prepara para este año el lanzamiento del Miura 5, un cohete reutilizable y dedicado a poner satélites en órbita que colocará a España en la vanguardia de la ingeniería espacial europea. La primera unidad de cualificación (QM1) ya está ensamblada y servirá para probar propelentes. La segunda está a punto de ser ensamblada.
El lanzamiento del Miura 1 en 2023 supuso un antes y un después para la industria espacial española, y un paso esencial para avanzar hacia este Miura 5, que debe despegar este año. El Miura 5 será lanzado desde el Puerto Espacial de Kouru (en la Guayana francesa) durante la próxima primavera. Si el vuelo se hace con éxito, PLD Space se convertirá en referente aeroespacial europeo.
Miura 5 viene a ampliar el cuello de botella europeo para poner satélites en el espacio, que hoy depende básicamente de los Ariane 6 y los Vega C. En este 2026 debe haber más vuelos de demostración, con los de los cohetes alemanes RFA One y Spectrum. Como el Miura 5, pueden llevar hasta 1.000 kilos de carga. El británico Prime es menor, cargará 200 kilos. En 2027 Francia debe probar el Mark 1, que podrá llevar hasta 1.500 kilos.
La Unión Europea quiere y necesita más capacidad propia de lanzamiento, por lo que hay fondos públicos, además de la inversión privada. La Agencia Espacial Europea lanzó el ‘European Launcher Challenge’ y seleccionó cinco proyectos, entre ellos el Miura 5 de PLD Space. La ESA no paga el cohete, sólo empuja contratos de lanzamiento. Los gobiernos comprometieron más de 900 millones de euros.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, aprovechó la reunión ministerial de la ESA del pasado noviembre para anunciar que España aumenta su aportación presupuestaria. La aportación española para el período 2026-2030 pasa a 2.275 millones de euros, un 50% más que en el período anterior y el triple de lo que era en 2017.
Mapa de poder
Quién manda
- Agencia Espacial Europea (decide el marco y reparte juego a través de sus contratos de lanzamiento).
- Agencias nacionales que canalizan programas, como la Agencia Espacial Alemana en el DLR (concurso Mikrolauncher).
- Infraestructura y permisos: spaceports y autoridades de rango. Porque si no tienen un slot de lanzamiento el cohete será como el de Tintín.
Quién gana
- Operadores de satélites pequeños y de constelaciones de satélites, porque habrá más vuelos y más oportunidades de lanzar sus artefactos.
- Spaceports europeos (más actividad y cadena de suministro local).
- La autonomía europea de acceso al espacio, si los demostradores funcionan.
Quién pierde
- A corto plazo las startups que no demuestren fiabilidad en 2026. Si los lanzadores en prueba o que se probarán entre 2026 y 2027 funcionan, Europa tendrá buena parte adelantado.
- Los programas que sufran retrasos. El Spectrum alemán tuvo un problema en una válvula y se ha quedado sin fecha de lanzamiento.
- (Inferencia razonable) Parte del valor de “escasez” de la capacidad actual si aparecen alternativas más flexibles.
A quién seguir
- Isar Aerospace para saber si el Spectrum tiene de nuevo fecha o sufre más retrasos. Y Rocket Factory Augsburg, porque su RFA One debe despegar meses después del Miura 5 y es el que más se le parece.
- La carrera entre la francesa MaiaSpace, la española PLD Space y la británica Orbex.
- El lado “compras públicas”. El aumento del gasto militar lleva una pata aeroespacial, sobre todo en Alemania. Los cohetes pueden usarse también para lanzar satélites militares.
Próximas batallas
- Demostrar fiabilidad: es lo más importante en el sector. Si un lanzamiento se retrasa un trimestre no es grave. Si el cohete estalla sí.
- Logística de pruebas y lanzamientos en el extranjero (cuellos de botella). No hay tantos puertos espaciales.
- Capital: el acceso a la inversión privada europea es más duro que en Estados Unidos.

Radar geoeconómico
- Competitividad industrial: si hay cadencia adecuada de lanzamientos, se acelerará un ecosistema europeo de proveedores.
- Coste de cumplimiento y operación: probar, certificar, transportar, asegurar y lanzar desde varios países dispara la complejidad de la operativa de estas empresas.
- Innovación: nuevos combustibles y reutilización prometen eficiencia, pero elevan el riesgo técnico en fases tempranas. Es más sencillo quemar un cohete en cada lanzamiento, pero mucho más caro.
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El análisis
Europa intenta salir de un cuello de botella estratégico. Su acceso “propio” al espacio depende de pocos sistemas operativos y, cuando faltan plazas o calendario, muchos actores europeos terminan comprando lanzamientos fuera. Esa dependencia ya es políticamente visible: la UE firmó un nuevo contrato para lanzar satélites Galileo con Ariane 6 tras haber recurrido a SpaceX en misiones anteriores. El mensaje es claro: el lanzador vuelve a tratarse como infraestructura crítica, no como un servicio más. Y hay que independizarse de Estados Unidos.
La nueva ola de microlanzadores busca responder a esa necesidad. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha preseleccionado, en su European Launcher Challenge, a Isar Aerospace, Rocket Factory Augsburg, MaiaSpace, Orbex y PLD Space, y los Estados miembros han comprometido más de 900 millones de euros para empujar el mercado mediante contratos de lanzamiento. Es un enfoque “demanda-tirón”: premia demostraciones y capacidad de entrega, no solo planes.
Industrialmente, el efecto va más allá del cohete porque se moviliza una cadena de suministro (propulsión, estructuras, aviónica, software y servicios de despliegue). Y se amplían los calendarios. Más lanzadores pequeños y medianos multiplican los “viajes compartidos”, reducen el coste de esperar turno en un lanzamiento grande y permiten ajustar mejor órbitas y fechas, que es algo esencial para las empresas que tienen constelaciones de satélites y deben reponer algunos con rapidez. Que Eutelsat haya cerrado un acuerdo multivuelos con la francesa MaiaSpace para parte de OneWeb desde 2027 es una señal de la importancia de la demanda.
En ese tablero, Miura 5 importa porque puede convertir a España en un actor relevante del “nuevo espacio” europeo. La compañía mantiene el objetivo de un vuelo de demostración en 2026 desde el Guyana Space Centre y ha abierto convocatorias para atraer cargas a sus primeras misiones.
La geopolítica endurece la tesis: crece el argumento de “comprar europeo” en defensa y espacio por el riesgo de interrupciones de suministro y dependencia tecnológica. A la vez, la incertidumbre sobre el tramo británico de financiación para Orbex, y el frenazo por problemas técnicos del Spectrum alemán, muestran que 2026 será también un año de selección y consolidación: quien demuestre seguridad de vuelo y repetición se quedará con contratos, talento y poder de negociación dentro del ecosistema europeo.
Impacto en España
Si Miura 5 llega a órbita, vuelve y aterriza sin problemas, España pasará de ser cliente de otros a ser lanzador de sus satélites. El impacto industrial se nota ya y se notará aún más en tres aspectos:
- Empleo de alta cualificación (propulsión, estructuras, aviónica y software), creación de proveedores nacionales exportables y tracción para tener capacidades de integración y de operaciones que suelen arrastrar contratos de largo plazo. La inclusión de la empresa en la European Launcher Challenge coloca a España en el carril donde los contratos institucionales pueden convertirse en demanda estable, siempre que haya resultados en vuelo.
- En clave geopolítica, añade peso en el debate europeo sobre autonomía: cuantos más países aporten capacidad real de lanzamiento, menos vulnerable es Europa a restricciones o decisiones de terceros. Cuando estamos metidos en la carrera de reducir dependencias tecnológicas en defensa y espacio, contar con un lanzador privado competitivo mejora la posición española.
- El riesgo es el clásico en lanzadores nuevos: que se incumplan los plazos o que el cohete falle. PLD Space debe demostrar fiabilidad con el Miura 5.
El gráfico de la semana

Lecturas recomendadas
- European Launcher Challenge.
- European Spaceflight: financiación y contratos.
- NASA Spaceflight. Actualización de hitos, con Miura 5 en el calendario.
- MaiaSpace: nota oficial del acuerdo con Eutelstat para OneWeb desde 2027.
- Reuters: debate sobre “Buy European” y dependencia tecnológica en defensa y espacio.
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