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El BCE pone precio al riesgo climático

El BCE pone precio al riesgo climático
Photo by Charlotte Venema / Unsplash

Buenos días,

Cuando un banco de la Eurozona llevaba un bono corporativo al Banco Central Europeo (BCE) para pedir liquidez, Frankfurt se limitaba, casi exclusivamente, a a preguntar qué riesgo había de que esa empresa pudiera quebrar. Esa era acabó. La crisis climática entra en la torre de cristal del BCE. Desde el 15 de junio, a los bancos también se les pregunta si el sector de esa empresa se va a ver golpeada por riesgos climáticos y/o por una transición energética más brusca de lo previsto. Se llama "climate factor" y tiene un efecto: menos dinero por el mismo papel.

El Consejo de Gobierno del BCE aprobó ese 15 de junio la Directriz 2026/689 del BCE, que modifica la 2015/510. Los bancos centrales nacionales -incluido el Banco de España- llevan aplicándolo desde entonces sobre los bonos corporativos que sus entidades usan como garantía.

Drik Broeders y Daniel Gybas, expertos del BCE, explican el mismo en una entrada de su blog. Cada bono corporativo admisible como colateral recibe una "puntuación de incertidumbre", que combina tres variables:

  • Stressor. Cuánto se deprecia, en promedio, un sector entero ante un shock de transición. Por ejemplo, más en petroleras que en software.
  • Exposure. Cuán alineada está cada empresa concreta con la descarbonización, según sus emisiones, sus objetivos y la calidad de sus informes.
  • Vulnerability. La raíz cuadrada del plazo que le queda al bono: cuánto más lejano el vencimiento, más expuesto a la crisis climática.

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