Un búnker en Rotterdam
Buenos días,
El pasado 15 de junio entró en vigor en China la nueva Ley de Recursos Minerales. La norma otorga al Gobierno chino la competencia para fijar topes de producción, decidir qué entidades pueden operar minas y someter a revisión de seguridad nacional cualquier inversión extranjera en el sector minero chino. El mismo día, la Comisión Europea termió de redactar los detalles de su plan para crear un gran almacén estratégico de minerales críticos: wolframio, tierras raras, galio y próximamente magnesio, germanio y grafito.
La Comisión Europea mira sobre todo a tres lugares para colocar el búnker: el favorito, Rotterdam, y los italianos de Porto Marghera (cerca de Venecia) y Trieste. Y estudia también la opción de que Rotterdam sea el principal y los italianos los secundarios.
El marco regulatorio es el Reglamento de Materias Primas Fundamentales (CRMA), en vigor desde marzo de 2024. Esa norma fija por primera vez objetivos vinculantes para la UE: extraer en territorio europeo al menos el 10% del consumo anual de materias primas energéticas, procesar dentro de la UE al menos el 40% y reciclar al menos el 25% de aquí a 2030. A esos tres porcentajes se añade un límite de concentración: ningún tercer país (hola China) debería representar más del 65% del consumo europeo de una materia estratégica.