Aprovechar el rearme como política industrial proteccionista
Buenos días.
La Comisión Europea aprobó el 16 enero de 2026 el primer paquete de préstamos SAFE destinado a ocho Estados miembros, entre ellos España. Ese mismo mes añadió 74.000 millones de euros para otros ocho países.
El instrumento SAFE (por su nombre en inglés de Security Action for Europe) fue adoptado por el Consejo de la UE el 27 de mayo de 2025 como primera pata del plan ReArm Europe / Readiness 2030. Ya ha comprometido casi toda su financiación de 150.000 millones de euros y la demanda de préstamos supera las previsiones de la Comisión, por lo que esta ya trabaja en su sucesor.
El origen se remonta al Libro Blanco de Defensa Europea que la Comisión presentó en marzo de 2025, en un contexto de presión creciente de Washington para que sus aliados eruopeos aumentaran su gasto en defensa.
La lógica del instrumento es sencilla: la UE emite deuda en los mercados (EU Bonds, con su calificación crediticia AAA) y presta ese dinero a los Estados miembros a tipos de interés muy competitivos y con plazos de devolución de hasta 45 años. A cambio, los beneficiarios deben gastar al menos el 65% de los fondos en equipamiento militar producido en Europa, con un mínimo del 35% de componentes fabricados en suelo europeo. Es un préstamo, no un regalo. Pero puestos a gastar en armas, que sean armas fabricadas en Europa, pensó la Comisión.